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Toca,
con un dedo las aguas del tiempo,
vete sumergiendo mas lento que lentamente,
como si te estirases hacia el infinito.

Mójate del universo
para que tengas estrellas por ojos
desdóblate en este plano
y en el otro
y en el otro
y en el otro
para que puedas bailar
y viajar de aquí a allá
de aquí a allá
de aquí a allá.

Inquieto avispón,
siempre fuiste tan fugaz
y hoy,
te estrechas exponencial en un cielo raso. 


Entradas recientes
Silueta abierta a luz del Sol,
estática,
abre los brazos preguntándose si está vacía,
jadeante,
expone su voz,
grito desnudo,
y el viento hace eco,
pero nadie escucha.

El avispero resuena,
y baila en círculos,
y los círculos ondean abriéndose paso largo,
y se extienden hacia el horizonte.
Resguárdate adentro,
detrás de una aparente nostalgia.
Lágrimas cálidas arrullan tus mejillas,
y te hacen un manto,
para que te vayas a soñar,
a viajar,
o a soñar.

Adentro,
quédate adentro,
para que no te pierdas en ese vacuo afuera.
"¡Feliz vuelta a casa!", le digo a mi corazón.
Hoy, hay rojo para pintar un invierno que duró cien estaciones.
Hoy, mis cicatrices no lloran si les pongo sal.

Entraste de repente, aleteando cual pájaro que vuelca la existencia con vuelo directo al corázon. Te hicste un nido y yo lo guardo y le doy calor. Me hecho adicta a esta eterna primavera. Viajamos juntos en invierno buscando el nunca poniente sol.

Fobia a los gusanos

Olvidé una olla con sobras de comida en el fregadero y a la mañana siguiente la sorpresa: una visita nongrata de pequeños visitantes albinos. "Por eso es que se lavan los trastes inmediatamente luego de usarlos. Lo pudiste haber evitado". "Lo se, lo se". Una patada en el estómago seguido por un sabor amargo crispante detrás de la lengua. Me tapo la boca y me alejo. Una retraida de recuerdos se asoman: la vez que metí la mano en la tierra mojada y me saludó una lombriz, esas tardes de lluvia donde al correr descalza por el patio salían insectos de movimiento serpentesco, aquella vez que buscaste un pedazo de tronco de caoba y lo acerqué a mi pecho para cargarlo y descubrí que estaba repleto de gusanos. Recordé mi primera perrita y la mañana que descubrí que estaba infectada de parásitos. Entendí otra vez esa costubre de botar la basura corriendo por pensar que están llenas de "cositas que se te trepan". También recordé a mi papá y como de pequeño, hacía t…

Velocidad luz

Pasó cual ráfaga.
Latió. Temblé. Besos como estampidas. Manos como aleteos, como pájaros de prisa. Bocanada. Un paréntesis de vapor. La piel se derrite, se condensa, se aprieta, se hace roja.

Adentro un tambor. Adentro una orquesta por la escalera. Adentro no se aguanta adentro y quiere salir. Estallo un poco, estallo más. Un cataclismo  y me hago piezas.
Liviana pero aún sedienta.

Él se hace rocío.
Él se hace aire.

Aún siento su pelo deslizandose por mi mano.
Aún su aliento,
aún su olor.


Beber tus ojos de miel
y hacerme fortaleza de ambar,
cruzarlos con mis noches líquidas,
e irnos a remar universos paralelos.