Cuando caótica me siento más cercana a la naturaleza humana. Con el corazón lleno de oscuridad intensa puedo palpar que buscamos siempre nuestra destrucción. Al atomizarnos, el vacío intermitente nos hace sentir en casa.
Liebres de la marcha
Formas libres, liebres de la marcha, escritas en el cielo raso, pendulos danzantes en el horizonte. Se posan, se montan, se mojan. Suaves montañas de agua y de contorno, pincelan, plumean, burbujean, sólidas y abstractas, maceración de existencia blanda. Aspirada en el horizonte abierto, eres, la materialización de todas las cosas que pienso.
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